Mi crónica del Zurbarán Rock Burgos 2026, publicada en Metal Symphony Website, viernes 10-7-26

Mi crónica del Zurbarán Rock Burgos 2026, publicada en Metal Symphony Website, viernes 10-7-26.

Tras un año de espera, llegó la 9ª edición del que muchos consideran ya el mejor festival veraniego gratuito de Rock y Heavy Metal en todas sus vertientes, el Zurbarán Rock Fest de Burgos. No pudimos acudir a la fiesta previa que tuvo lugar el jueves 9, con los locales ROCKERIZOS, el mítico guitarrista ULI JON ROTH y los italianos SECRET SPHERE. Era mi primera vez allí, no lo puedo comparar con las ediciones anteriores. Pero sí puedo contar algo de lo que vi y viví durante el viernes 10 y el sábado 11 de julio.

Empiezo agradeciendo a los organizadores, básicamente al gran equipo de la asociación burgalesa Metal Castellae, por su enorme esfuerzo y dedicación. Han sido capaces, un año más, de ofrecer conciertos de bandas muy buenas, dándonos la oportunidad de comer y beber a precios muy asequibles, y además creando un ambiente familiar, amistoso, tranquilo y seguro, y todo ello gratis. Agradecemos también a las organizaciones que han apoyado el evento para que todo saliera así de bien. No fui la única que fue a Burgos por primera vez. Me llamó la atención cuántos bebés y niños pequeños había por allí, y es que el ambiente invitaba a ir en familia, y más aún a ir en franca camaradería con amigos y «extraños». Estuvimos muy cómodos y dejamos todo limpio, todos dimos ejemplo de civismo y convivencia sana.

El evento había cambiado su ubicación anterior al Espacio El Plantío, al lado de la plaza de toros (que, por cierto, sirvió para ofrecer servicios al público). Fue buena idea, es un amplio espacio con dos grandes escenarios (ambos con muy buen sonido, iluminación y efectos visuales) ante una gran explanada que llegó a quedarse pequeña en alguno de los conciertos más multitudinarios. Los organizadores calculan que llegó a haber más de 30.000 asistentes en total. También era fácil descansar del ardiente calor en alguna zona de sombra, ya fuera bajo los toldos o bajo los árboles junto al río, pudiendo escuchar los conciertos desde un poco más lejos, y viendo las imágenes en la pantalla del medio del solar, muy cómodo. Y el personal tanto de seguridad como técnico, especialmente los pacientes camareros en las barras, fueron muy amables y profesionales, muchas gracias a todos.

Pero vamos con los conciertos, empezamos con el viernes 10. Como ya es habitual, se cuidó mucho el cartel, contando con importantes bandas extranjeras, como FURY o INDUCTION; incluso con superbandas foráneas, como OVERKILL o HARDCORE SUPERTAR; y por supuesto, con buenos ejemplos de nuestro producto nacional, como los valientes AZRAEL, y también EDÉN, SAVAGED y HITTEN (citando solo las bandas del viernes). Además, buscaron la mayor variedad de estilos posible, y pudimos disfrutar de conciertos de Hard Rock ochentero y moderno, Heavy Metal, Power Metal, Rock melódico e incluso del más puro Thrash Metal. Todos ellos presentados por los divertidos ALIEN ROCKIN’ EXPLOSION, pura energía positiva y entusiasmo a raudales (y por los que parece que no pasan los años, será algún truco alienígena).

Entrando en detalles, comenzaron los granadinos AZRAEL, como ya dije los valientes del día. Pese a estar acostumbrados a las altas temperaturas veraniegas de su Andalucía natal, sudaron la gota gorda a las 5 de la tarde, repasando sus 35 años de carrera y demostrando que merecen mucha más valoración de la que reciben por ahora. Se mantienen en muy buena forma, ofreciendo su Heavy Metal rápido y agresivo. A esa hora empezaron con menos público del que habría después, pero se ganaron constantes y merecidos aplausos y ovaciones.

FURY llegó al Zurbarán Rock Fest como «banda sustituta» de TAILGUNNER (no entraremos en detalles) y sorprendieron gratamente a todo el mundo. Mucha gente, entre quienes me incluyo, no los conocía, pero ya les hemos fichado para seguirles a partir de ahora. Ofrecieron un concierto fantástico de Heavy Metal y Rock N’ Roll macarra muy divertido, muy participativo (gracias, sobre todo, a la interacción constante de su pareja de cantantes con el público), repasando sus quince años de trayectoria. Dieron un show muy enérgico y colorista, pese a estar aún a plena luz del día. Cabe destacar también la buena acción de su bailona bajista y los afilados solos de su guitarrista, alta calidad con muy buen rollo.

SASCHA PAETH’S MASTERS OF CEREMONY era uno de los más esperados de la tarde, sobre todo por los que son más fans de Tobias Sammet y AVANTASIA, y no defraudaron. Con la bella y polifacética Adrienne Cowan combinando perfectamente dulces melodías vocales con agresivos tonos guturales, y con el propio Sacha Paeth bordando lo que sabemos que sabe hacer, sonaron espectaculares. Los escuché desde las sombras de los árboles que citaba antes, e incluso desde allí se apreciaba la intensidad y calidad de su propuesta de rock sinfónico, incluso gótico en ciertos momentos.

Por cierto, Sacha Paeth fue el gran protagonista del festival, o al menos el más currante. Al día siguiente le esperaban dos actuaciones más, la matinal acústica en la Catedral, y su intervención con HEAVEN’S GATE en la jornada del sábado.

Le llegó el turno a nuestros EDÉN, y se ve que la gente tenía ganas de verlos, mucha gente pasó enseguida de un escenario a otro para no perderse la actuación de los asturianos, que dieron la talla con creces. Dieron un concierto de Power Metal magnífico, con un Dini extraordinario en la voz principal, combinando muy bien los tonos de su amplio registro vocal, y muy bien rodeado del resto de la banda, los miembros más veteranos o no tanto. Se les vio a todos muy en forma, relajados, felices de estar allí y con muchas ganas de disfrutar y hacer disfrutar, y lo lograron. Repasaron su trayectoria mientras el pantallón trasero mostraba imágenes en directo de ellos mismos en ese momento y de un público que gozaba muchísimo con el buen hacer de los norteños. Son otro grupo que, como AZRAEL, merecen más de lo que reciben, este viernes sí se llevaron una grande y merecida ovación.

Eran las 9 de la noche, y había cierto temor en el ambiente de que una buena parte del público se fuera a ver el fútbol. Fueron muy pocos los que lo hicieron. HARDCORE SUPERSTAR era uno de los platos fuertes de la noche, y el público se quedó a degustarlo. Y los suecos no solo no defraudaron, nadie se acordaba de selecciones ni de balones. Desde el minuto 1 hasta el final, nos lo pasamos en grande cantando coros y bailoteando en el huequecito que nos quedaba en medio de la apretada masa de público fervoroso. Todo el grupo, en muy buena forma y actitud, con ganas de divertir a todos con su Hard Rock ochentero macarra, se mostró empático y amistoso con sus fans, pero lo de Joakim «Jocke» Berg fue especial. Saltando y bailando sin parar, subiéndose a donde podía y bajando al foso a coger en brazos a una chiquitina (con sus cascos protectores y su carita de embelesada, como la del sueco) y cantar para ella, repitiendo a menudo cuánto siente no haber venido antes y prometiendo volver pronto (¡sí, por favor!), encantador, agradecido y entregado, como toda su banda. Fue el show más divertido, sin duda.

¡Qué difícil lo tenía SAVAGED después de lo que acababa de pasar! Y, aun así, cumplió su función perfectamente, con algo menos de público, pero salió airoso de la prueba. Desde el primer momento que se dieron a conocer, la estética (muy cuidada y detallada) e incluso los apodos elegidos para presentarse les delataba, es una de esas bandas jóvenes que intentan revivir y renovar el Heavy Metal clásico y tradicional, siguiendo las enseñanzas de bandas veteranas que les han influenciado. Repasaron sus dos discos en medio de cuidados efectos visuales de chispas… y humo, demasiado humo. Fue mi momento de dar un pequeño descanso a las piernas, pero supe que se hicieron fácilmente con el fervor del público y se llevaron también su ovación.

Llegaba el otro plato fuerte de la noche, o tal vez el más fuerte en todos los sentidos, el Thrash Metal brutal y contundente de OVERKILL. La explanada se llenó de fans enfervorizados y de todos los demás que, sin ser totalmente adeptos al género, queríamos vivir la experiencia de ver a los míticos norteamericanos, y sobre todo a su carismático cantante, el incombustible Bobby “Blitz” Ellsworth. Presumen de más de 40 años de carrera pese a no publicar disco desde hace unos años, en un género que, al menos aquí, tal vez no sea el más popular en el mundo del rock, pero esta noche llegaron, vieron y vencieron (fue muy difícil hacer las fotos). En un escenario más sobrio y oscuro, repasaron su carrera y el numerosísimo público respondió enfervorizado. Sonaron ásperos, ruidosos, muy acordes con su propuesta. Felicitamos a los organizadores por cuidar estos detalles, es un festival de Heavy Metal en todas sus vertientes, no olvidaron incluir uno de los géneros más extremos, y el público se apuntó a la propuesta coreando y vitoreando con ganas, la comunión entre grupo y fans fue total.

Otra vez le tocaba a una banda nacional mantener el nivel después de lo que acababa de pasar. Ya encarábamos la recta final con otro grupo nuestro, los murcianos HITTEN, bien valorados en nuestro país. Y de nuevo, acertaron en su puesta en escena y se metieron al público en el bolsillo. La gente no se fue todavía a descansar. De hecho, muchos se quedaron hasta el final, bien hecho. Y disfrutaron del Hard Rock melódico divertido y participativo de los de Murcia, encabezados por el imparable italiano Alex Panza. Con una actitud impecable, de fiesta, diversión y vitalidad, y una estética clásica menos llamativa que la de SAVAGED, basada en cuero y tachuelas, tiraron también de chispas y humo para ambientar el escenario e hicieron que los ya algo cansados asistentes se lo pasaran genial, cantando estribillos con puños en alto.

Y cuando ya el cuerpo pedía descanso, algunos reservamos las últimas fuerzas para el último concierto de la noche, con la joven banda de Power Metal progresivo INDUCTION, liderada por Tim Hansen (hijo de Kay). Con un público recalentado por las altísimas temperaturas de todo el día, pero numeroso sin ser multitudinario, lo conquistaron también. La melodía y la sinfonía se hicieron dueñas del último tramo del festival y, sin arrancar bailes descontrolados, convencieron al público por su alta calidad, sobre todo por el sonido afilado en las guitarras y más aún por el amplio registro vocal del cantante Gabriele Gozzi. Pero aquí llegó mi momento de retirada, al día siguiente tocaba más, mucho más.

Texto y fotos: Mar Fuertes

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