Esperábamos un concierto tremendo de THE MAGNOLIAS en León, y lo tuvimos, por muchos motivos. Este pasado sábado 1 de agosto, unos cuantos leoneses nos refugiamos del tremendo calor en la frescura del fondo del pub Babylon, en pleno casco antiguo de León (sí, en pleno Barrio Húmedo). La frescura duró poco, porque fuimos bastantes los que nos adentramos en el local, y porque el ambiente se animó y caldeó enseguida, poco después de las 10 de la noche, en cuanto los cuatro músicos norteamericanos, con la colaboración de la promotora Knock Knock Booking & Management, saltaron al escenario y empezaron su descarga.
Los de Minneapolis tuvieron que sortear antes algunos problemas con los altavoces, que no sonaban a su gusto, resueltos en pocos minutos por Iván a los mandos. Y entonces empezó a sonar su Punk Rock enérgico, con la canción de título más apropiado, “Hello Or Goodbye”. ¡Y cómo sonaba! Con un volumen altísimo que casi nos hacía estallar los tímpanos en algunos momentos, John Freeman en la voz principal y en la guitarra rítmica, Mike Leonard en la guitarra solista y coros, Rob Robello al bajo y Pat McKenna en la batería empezaron a repasar las canciones más populares del repertorio de la mítica banda americana.
En el escenario casi a oscuras, con una luz roja fija sobre la delgada figura del cantante, éste sudó la gota gorda mientras vocalizaba temas llenos de fuerza y de gran potencia guitarrera, como “Don’t Pack It In”, la rítmica “Matter Of Time”, “Time Bomb”, la popular “When I’m Not”, o “Tear Up This Town” (en la que nos dijo que tenemos una ciudad muy bonita). Aunque nos dio las gracias a menudo por estar allí, no nos pidió que cantáramos con ellos, y lo habríamos hecho con mucho gusto en canciones como “Never Lasts” y “Take Me Away”. Se lo perdonamos por la entrega que demostró con el extremo calor, el sonido que no le acababa de convencer, y sobre todo cuando a medio concierto se le rompió una cuerda de su guitarra, según dijo, por primera vez en su vida. Señal inequívoca de la pasión que estaba poniendo, ¡gracias!
Precisamente en la inevitable pausa para cambiar la cuerda, sus tres compañeros nos entretuvieron, con Mike Leonard desgañitándose en la voz principal, aunque enseguida volvió John, cuya voz mantiene aún el tono juvenil con el que se dio a conocer hace ya cuatro décadas. Nos saludaban con alegría, aunque con el volumen tan alto nos costaba un poco entender lo que nos decían (pedimos disculpas por ello), y nos mostraban, tema tras tema, que mantienen intacta la tremenda potencia del mejor rock and roll macarra, rebelde y transgresor, pese a que los cuatro acabaron empapados en sudor, pero sin perder nada de energía. Leonard nos regalaba buenos solos en la guitarra, mientras la base rítmica sonaba extremadamente potente, sobre todo en la bestial batería.
Tras la canción de despedida “Goodby For Now” y la reglamentaria salida del escenario, tocaron a modo de bises la rítmica “Bring It Back” y cerraron con una de sus detonaciones más fuertes, con “Trash Bin”, que sonó más rápida y salvaje. Completaron así unos 80 minutos de descarga calurosa y rockera, muy cañera. Nos dejaron más que satisfechos, pese a las vicisitudes. Y pudimos saludarles después, sobre todo (en mi caso) al simpático Mike, que afirmó sentirse en su segunda casa cuando está en nuestro país, y se mostraba agradecido por la asistencia del fiel público leonés.
Por todo eso, muchas gracias a la promotora Knock Knock Booking & Management por traérnoslos, a THE MAGNOLIAS por su gran entrega y energía, y por supuesto a los amigos del Pub Babylon por su gran acogida otra vez, ¡volveremos pronto!
Texto y Fotos: Mar Fuertes


















